jueves, 9 de mayo de 2013

Sentimientos (I)

Tras una larga temporada te prometes a ti mismo como no comportarte. Promesas que intentas cumplir. Un día te levantas y piensas: Algo va a ocurrir. Algo que distorsionará tus planes, que te hará saber que todo el tiempo que llevas prometiéndote cosas acabará. Un día despiertas sabiendo que algo nuevo entrará en tu vida,  y que por mucho que lo desees, no podrás controlar.

     Miradas inconscientes, deseos... Acaricias que hacen estremecer tu cuerpo. Un olor que sabes que nunca olvidarás, y que poco a poco te va atrayendo hasta la meta que llevas todo el día deseando obtener. Te encuentras a su lado, echado, sin ningún motivo y sin saber qué decir. Intentas dormir, pero los nervios no te lo permiten. De repente, te das cuenta que te cuesta respirar por culpa de esos nervios y te vas notando que no consigues nada si no arriesgas con algo que quieres.

     Poco a poco te vas acercando, pero hace amagos de retirada, por lo que post-pones tu deseo. Te sigue faltando la respiración y distintos pensamientos comienzan a indagar sobre tu mente. Quieres controlarte, pero tu cuerpo no reacciona; quieres cada vez oler más, sentir más y prolongar dicho premio. Roces con congojos que hacen finalmente que ese deseo se convierta en realidad.

     Primer acercamiento, primeros roces. Sus labios suaves, carnosos rozan los tuyos y te sientes el más afortunado en aquel momento. Tus sentimientos comienzan a florecer, tus sentimientos te dictan cómo tienes que ser y cómo tienes que comportarte. Tu mente ya no quiere más barreras, tan sólo quiere que te dejes llevar...

Se despide con un pequeño anhelo,

Freinett

No hay comentarios:

Publicar un comentario